jueves 28 de enero de 2010

Mano de sangre

Puede que te pareciera de oro, hasta cuando pisaste aquel lodo, junto a un fuego y una pistola, hasta cuando lamiste eslabones hasta dolerte los dientes, hasta cuando saliste corriendo de aquella casa o deambulaste por barrios susurrantes toda la noche; puede que te lo parezca, sobre todo cuando te aclara, cuando te emancipa, cuando te hace invulnerable o te deja adormecido. Puede que te pareciera de oro, pero es una cadena.
Y hay que pagarla.





Da un pequeño paseo hasta las afueras de la ciudad
Atraviesa las vías
Donde el viaducto se cierne como un pájaro de mal agüero
mientras se mece y resquebraja
Donde los secretos yacen en los fuegos fronterizos, entre los cables que tararean
Tío, sabes que nunca volverás
Pasa la plaza, pasa el puente, pasa las fábricas, pasa las chimeneas
Entre la tormenta que se forma llega un hombre alto y guapo
Con un abrigo negro polvoriento y la mano derecha roja

Te grapará entre sus brazos, te dirá que has sido un buen chico
Prenderá de nuevo esos sueños que te llevó una vida destruir
Llegará a los más profundo del agujero, sanará tu alma encogida
Amigo, sabes que nunca jamás vas a regresar
Es un fantasma, un dios, un hombre, un gurú
Susurran su nombre a traves de la tierra que desaparece
Pero escondida en su abrigo hay una mano derecha roja

¿No tienes dinero? Te dejará algo
¿No tienes coche? Te conseguirá uno
No tienes respeto propio, te sientes como un insecto
Vale, no te preocupes tío, porque aqui viene
Atravesando el ghetto y el barrio y el bowery y el suburbio
Una sombra se proyecta donde quiera que esté
Puñados de billetes verdes en su mano derecha roja

Lo verás en tus pesadillas, lo verás en tus sueños
Saldrá de la nada pero no es lo que parece
Lo verás en tu cabeza, en la pantalla de TV
y tío, te estoy advirtiendo para que la apagues
Es un fantasma, es un dios, es un gurú
Eres una pieza microscópica de su plan catastrófico
Diseñado y dirigido por su mano derecha roja

"Red Right Hand", del "Let Love In" (Mute, 1994)

Esta canción es perfecta en todas sus formas, en la versión original, en directo con The Bad Seeds, o con el formato trío que un servidor puedo degustar. Por cierto, Nick cita en este último la versión de los Artic Monkeys, cuyo single "Crying Lighting" tiene un video que se parece de lejos al de "The Weeping Son", pues oye, a mi la versión me gusta. Aunque palidezca si la comparas con la original, obviamente.

sábado 9 de enero de 2010

La senda del fan (III)

Creo haberlo comentado en alguna ocasión. Yo he llegado a tener en mi poder entradas para ver a Nick Cave cuatro veces, pero sólo lo he visto dos. Lo que sigue, aviso, es la historia de mi primer intento fallido de ver a Nick.
Cuando dejas que el viento te azote sin anclarte te expones a buenos y malos rumbos, cuando tú mismo te dedicas a provocar tempestades la cosa puede ponerse peligrosa. Después de una temporada en puerto fui poco a poco añorando la mar, sus corrientes, su días de sol y sus aguas frías. Así, tras un proceso lento y no exento de dolor las roídas amarras que me sujetaban se rompieron finalmente y me vi mecido por el aire a mar abierto firmemente aferrado a unos Nick Cave & The Bad Seeds que ya eran parte esencial de mi nave.
Por supuesto el corazón andaba latiendo fuerte y por eso tendí puentes hacia otro puerto, utilizando con malas artes canciones ajenas y discos infalibles como el "Let Love In". En estas estaba, felizmente asentado en otro proceso a distancia cuando nuestro héroe editó "No More Shall We Part" (Mute, 2001). Un disco que me venía al pelo y no tardé en regalar a quien era la razón de mis nostalgias y mis noches entre suspiros y entre copas y entre deseos de correr hacia donde ella estaba y largarme de la ciudad que, creía yo equivocadamente, me mantenía encerrado y era culpable de todos mis males.
No mucho después la banda anunció gira por España, bueno gira es mucho decir, un concierto en Madrid (La Riviera) y supongo que otro en Barcelona. Con una mano mandé un correo con el asunto "ÉL viene" mientras con la otra cogía dinero, y corrí, es un decir, a la extinta tienda Tipo con un puñado de billetes en mis dientes. Media hora más tarde tenía en mi poder la ansiada entrada, una de esas horribles copias en blanco y negro que entonces daban sus primeros pasos. Allí salían ellos, con su risueño aspecto habitual, mirando a cámara, mirándome a mi. Tenía una cita en Madrid ineludible, nada podría detenerme, ya me había perdido exámenes por conciertos mucho menores (o resacas mucho mayores), el trabajo era flexible y nada, nada que no fuera un terremoto con epicentro bajo mis pies o la parca segándome antes de la hora señalada, conseguiría que no estuviera en aquel concierto. Había que celebrarlo.
No muy lejos de Tipo vivía un amigo con su chica, en aquel momento estaba en paro, o trabajaba los fines de semana, el caso es que sabía que estaba en casa, era mediodía, hacía un sol que no molestaba y tenía una entrada para Nick Cave, dinero y un par de discos que acababa de comprar. El timbre dio positivo y apenas una hora después la vida era una sucesión de tragos, caladas, combinaciones acertadas y comentarios sobre los discos (que no recuerdo) y el futuro concierto de Cave. Tres horas después mi amigo quería, o más bien necesitaba, una siesta, pero yo me encontraba lo suficientemente inspirado como para tomarme una cerveza, ya había avisado de que no comería en casa, tenía toda la tarde. Me senté en la parte alta de uno de mis bares habituales de entonces y disfruté leyendo a Escotado y mirando cada cierto tiempo la entrada de Cave, en algún momento sonó "People Are Strange" de los Doors, y también "Everything In His Right Place" de Radiohead. Si, aquella fue una buena tarde. Saqué mi libreta y me lo conté para el futuro, no siempre está uno encantado con la vida, un lujo que los bien alimentados nos podemos permitir, y en aquella época solía deleitarme en angustias existenciales y simbolismos de callejón sin salida. Pero aquella tarde merecía la pena ser anotada y comentada. Llegaron unos amigos que no esperaba, y eso no hacía si no mejorar las cosas, les mostré entusiasmado la entrada, la puse a buen recaudo y me dejé llevar por el cenit y la noche hasta que todo se desdibujó y encaminé mis pasos hacia mi bunker, con el Sol iluminando el amanecer de otros.
No volví a ver la entrada hasta tres días después del concierto. Revisé cada rincón de mis ropas, pasé las hojas de mi cuaderno con ansiedad y evidente torpeza, nada. El mismo día del concierto brindaba por mi mala cabeza junto a mi bien querida. El día después del concierto rodaba de vuelta a casa a través de una tormenta preciosa que el conductor del autobús decidió estropear con una peli en la que un chimpancé ganaba la liga estatal de Béisbol.
Dos días después del concierto mientras ordenaba apuntes para ir a ver que se cocía en la facultad, pegada a una hoja, sorprendida de verme, estaba la entrada.
Aún la guardo y no la cambiaría por nada. Me recuerda aquella tarde.


De aquella gira se editó en DVD este concierto en Francia bajo el explícito título de "God Is In The House", así es como termina

martes 29 de diciembre de 2009

El resquicio.

Cuando los recuerdos son forzados vuelven algunos dolores. Palabras que no debiste pronunciar, copas que no debiste pedir, libros que no debiste leer, puertas que no debiste abrir.
Y volviste a abrir.











Deseperación y Decepción son los feos gemelos del Amor
Llamaron a mi puerta, les dejé entrar
Cariño tu eres el castigo a todos mis pecados previos

Dejé al amor entrar

Sólo un resquicio de la puerta se abrió, pero el amor era astuto y osado
Pasó mi vida ante mis ojos, era un horror contemplarla
Una cadena perpetua barriendo confetti del suelo de un agujero de cemento

Dejé al amor entrar

He estado atado y amordazado y aterrorizado
Y he estado castrado y lobotomizado
Pero nunca mi torturador llegó con tal astucia

Dejé al amor entrar

Dime Oh señor que es lo que hecho
Por favor no me dejes aqui sólo
¿Dónde están mis amigos?
Mis amigos se han ido

Asi que si estás sentado sólo y oyes llamar a la puerta
y el aire está lleno de promesas, bien amigo, estás avisado
Es mucho peor ser el amante del amor que el amante que el amor ha despreciado

Dejé al amor entrar

"Let Love In" del "Let Love In" (Mute, 1994)
La versión que se encuentra en el directo que acompañaba en su momento al "The Best of Nick Cave & The Bad Seeds", publicado el año pasado de forma independiente como "Live At The Royal Albert Hall": http://www.youtube.com/watch?v=oisZMh9xVDU

lunes 7 de diciembre de 2009

Esclavo

Has tirado una piedra, pero aún quedan más. Disfruta si quieres del aire en la cima, la brisa breve. Luego baja, desanda tus pasos y vuelve a empezar. Así es como funciona, a una piedra le sucede otra y luego... luego nadie lo sabe.
Cada día de la semana está ansioso por tener un esclavo.






El Domingo tiene un esclavo
El Lunes lo tiene también
El Domingo tiene un esclavo
El Lunes lo tiene también
Nuestras penas son incontables
Nuestros placeres apenas un puñado
Me paso el día cavando mi fosa
Ahora voy a coger al esclavo del Domingo



El Martes duerme en el establo
El Miércoles está encadenado
El jueves recoge las migas bajo la mesa
El Miércoles no se atreve a quejarse
Mi corazón se colapsó tras la pista de un tren a la fuga
Sólo susurra su nombre
y vendrá el esclavo del Domingo



Las manos en la cuadra están dispuestas a pagar
Si sientes la pérdida, tío, como si fueras el jefe
Pide la sangre de uno de uno de sus días malos
vale para servir, pero el servicio es una farsa
Él insiste en que se mea en tu puño
Pero coge el dinero de todas formas
El maestro es un bastardo
Pero no se lo digas al esclavo del Domingo



El jueves enfadó al señor
Bien, entonces el Viernes lo pagará
El Jueves enfadó al señor
Bien, entonces el Viernes lo pagará
Una noche en el potro y el sábado volverá ensillado
Sólo puedes suspirar su nombre
Pero no en domingos
Nunca los domingos
O, no en el esclavo del Domingo

"Sunday´s Slave", del "Tender Pray" (Mute, 1988)
http://www.jango.com/music/Nick+Cave+The+Bad+Seeds?l=0 (Lo mejor que encontré)

domingo 15 de noviembre de 2009

B.S.O

La vida sería más intensa si hubiera un banda sonora disponible sin necesidad de auriculares. Todo sería más de lo que es. La pena más pena, el viento más viento, los besos más besos y las despedidas aún más despedidas. Si, por un inimaginable giro del destino, hubiera de morir acribillado, lo haría más agusto si sonara el "Adaggio for Strings" de Samuel Barber, si, como espero que sea, agonizo en mi lecho, me encantaría cerrar los párpados a la sombra del slide de Ry Cooder en "Paris, Texas". Si me han de abandonar que sea al ritmo de la hermosa "Seasons" de Terence Tren D´arby, yo suplicaré mientras el aire se desgarra con el "Please, Please, Please" de James Brown y me recuperaré del golpe retozando en el "Tangled up in Blue" de Dylan.
Si brindo imagino que los Pogues tocan "I´m a man you don´t meet everyday", y cuando me desplomo en la cama acaricio en el aire las notas de la stoniana " Before they´ll make me Run".
La primavera es "Alone again or" de Love, el verano "Veneno en la piel" de Radio Futura, el Otoño será por siempre el "White Lunar" de Nick Cave & Warren Ellis y el invierno pertenece al "Ballad of Broken Seas" de Isobel Campbell & Mark Lanegan.
Por eso me gusta pasearme en la temprana ocuridad otoñal escuchando las bandas sonoras de Cave y Ellis, sintiendo que mi vida es más de lo que es.
Lástima de auriculares.

"Song for Jesse", de Nick Cave & Warren Ellis, pertenece a "The assassination of Jesse James for the coward Robert Ford" (Andrew Dominic, 2007): http://www.youtube.com/watch?v=Si0m1H2Hmqk

lunes 26 de octubre de 2009

¿Dónde está tu bigote?

Acabo de aterrizar, casi literalmente. Pero creo que necesitaré unos cuantos días para desmenuzar el bloque de granito que fue el concierto y ahora ocupa mi mente. Tal vez debiera esperar a reposar los recuerdos para ponerme a contar lo que fue, pero he decidico optar por soltarlo así, casi en caliente.
El concierto era en el Casino Alliança de Barcelona, en la Rambla de Poble Nou. No se trata de un casino al uso, no hay ruletas ni copas envueltas en servilletas. Se trata de un casino tal y como se entendían en los pueblos en el S. XIX, tiene más que ver con un teatro o centro de reunión que con una baraja de cartas.
No me salió muy bien la jugada de la entrada, no pude elegir localidad y Ticktack Ticket estimó que prefería ver a Nick Cave en un palco compartido, disfrutando de la comodidad de una silla plegable de plástico, en lugar de estar lo más cercano posible y en una butaca. La vida es así.
Nos recibió un programa de mano con los tres textos que iban a ser leídos por Nick y por un actor catalán, y un sobrecito de crema hidratante para las manos con la portada del libro y un pequeño extracto del libro. Aquellos que hayais leído las desventuras de Bunny Munro entendereis el porque del regalo.
Cinco minutos después de las 22:00 las luces se fueron apagando por alturas, de algún modo la puta sillita de plástico conseguía soportar la presión de mis puños mientras esperaba con las fauces abiertas y ojos inyectados la salida de alguien al escenario. Warren Ellis, barba, melena y huesos, entró y se puso a los mandos de la pantalla que cubría el fondo del escenario. Una música básica, bajo y batería, prediciendo los momentos primitivos que vendrían después, introdujo un pequeño corto estilo años cincuenta en el que se narraba la vida de un vendedor y su paraiso de plástico, tartas de manzana y niños repeinados.
Mis vecinos de palco miraban desconfiados la fiera acorralada que bullía esperando a su alimentador, los teatros son muy guapos pero no tienen bar, no tienen bar y tú estás sentado, incómodo y lejos del escenario. Lo ves bien, lo escuchas bien... los teatros no tienen bar.
Disipando el aire caliente salió Nick Cave, traje de sastre, ceñido, negro, ligeramente acampanado (se lo perdonaremos), corbata granate y calcetines a juego, un saludo, y a leer, a recitar, a mostrar lo que una voz en las manos adecuadas puede hacer con un texto, apoyada en este caso por la música programada por Warren y unas imágenes difusas al fondo. Ovación cerrada.
Nick explica de que va la cosa, se leeran un par de textos más, ellos tocarán y se pueden hacer preguntas, peticiones o comentarios ¿alguien tiene alguno? Bueno, no sé a otros, pero a mi hay veces que me sorprenden palabras saliendo de mi boca que no recuerdo haber procesado y articulado. Vale que había tomado unas cervezas, pero no las suficientes. Antes de darme cuenta el teatro (¡Y el propio Nick!) reían tras escuchar lo que, al parecer, acababa de vociferar desde mi puto palco compartido. "¿Dónde está tu bigote?" Repito "¿Dónde está tu bigote?" Si amigos, el tipo al que consagro mis noches apremia para que se le pregunte algo y lo único que sale de mi boca es "¿Dónde está tu bigote?". Es lo que tiene ser gilipollas, supongo.
El caso es que pareció divertirle y explicó que su mujer estaba harta de besar tanto pelo o algo así, y se lo había afeitado después de drogarle. Estaba receptivo. Y cuando el hierático Martyn P. Cassey salió con su bajo, Nick se sentó al piano y Warren (grande Warren) se calzó el violín bajo la barbilla, o barbaza en este caso, y arrancaron con la sublime "West Country Girl", yo, yo supe entonces que pensar era lo peor que podía hacer, que era momento de relajarse y dejarse colocar unas monedas en los párpados...
No voy a relatar el orden, no lo recuerdo, ni todas las conversaciones, algunas merecieron la pena, otras no. Sólo resaltar la encendida versión de "The Mercy Seat" con Nick solo al piano, la cándida "Are you the One that I´ve Been Waiting For?", la crudeza de "Tupelo", la pulsión de "Dig, Lazarus Dig!", el silencio y la hondura alrededor de "Into my Arms", el espesor salvaje y expansivo de "Grinderman", el sueño realizado de "Do You Love? Part II"... todo salteado con respuestas ágiles: "¿Que hay en al taza Nick?","Crack ¿quieres un poco?", "Dios chica, ahi subida (en un palco) pareces el papa (y se persigna)", "¡Queremos, más violin! (warren aporreo una suerte de batería formada por caja y charles, toco las maracas, la guitarra,la mandolina Fender, la flauta travesera, hizo coros y por supuesto tocó el violín, normalente hacia dos de esas cosas a la vez) "¡Ahora mismo no puedo tocar más cosas!" (tenía una guitarra en las manos y el pie del charles bajo su zapato) "¿Más violín? (intervino Nick) ¡Que te den! (con una sonrisa)". Cave firmó autógrafos, respondió a cuanto se le planteo y entendía, llamó soplapollas a los periodistas y aseguró que prefería que le hicieran preguntas personas a las que les gustaba su música, como nosotros, contó que habrá nuevo disco de Grinderman para el año que viene (bien) y que no escuchaba nada de música actual, que Cash es su héroe y que cantar con él es de lo mejor que le ha pasado...
En fin. Podría contar muchas cosas esta noche, pero prefiero dejar extractos de lo que ocurrío hace dos. Cuando ante la posibilidad de preguntar algo a Nick Cave solté "¿Dónde está tu bigote?"
Ay.

"Into My Arms" simplemente: http://www.youtube.com/watch?v=1_rPMgZljy0
"Grinderman" apabullante: http://www.youtube.com/watch?v=yF52YUK-K6Y
"Dig Lazarus, Dig!" musculosa: http://www.youtube.com/watch?v=hxn_fsCaylY
"Grinderman", otra vez, si, desde otro ángulo, merece la pena:http://www.youtube.com/watch?v=Ox5xwXU8GLw
"West Country Girl" & "Hold On to Yourself": http://www.youtube.com/watch?v=kzNj01qgv9E
"Into My Arms" & "The Weeping Song", alucinante escuchar las dos canciones que me desvirgaron en Cave: http://www.youtube.com/watch?v=tcQ47rM0MWg
Señores, señoras, "The Mercy Seat" & "Tupelo", increible, pero cierto: http://www.youtube.com/watch?v=AI3WVQ83n_U
Un momento tierno, "(Are you) The one That I´ve Been Waiting For?": http://www.youtube.com/watch?v=mJF9PXSj_Bg


Nada hubiera sido igual sin David, Lore, Eva, Albán, Pela ni por supuesto Sonia. A ellos mil millones de gracias, y mil millones de veces hay que repetirlo (aunque saliendo el Domingo un poco).

viernes 23 de octubre de 2009

Palco 9, fila 2, asiento1.

A muchos les suena a locura, a despilfarro. Un doctor en arte me comentó hoy que lo único comparable a una peregrinación medieval era el desplazamiento masivo a un concierto. No hay nada masivo en lo que mañana ocurrirá en Barcelona. No habrá nada más cuando aquel que puebla las paredes y estanterías que me rodean se siente al piano. No existirá un lugar mejor que allí sentado a su lado. No importará el dinero, el maldito avión, la falta de sueño.
Nada será más grande que la peregrinación de mañana. Y volveré para contarlo.
A muchos les suena a locura, a depilfarro.

La web del libro: http://www.thedeathofbunnymunro.com/index.html

Una historia de amor: http://www.youtube.com/watch?v=ke9PvmCxlcY